María Eugenia Gómez Villanueva
Socia Fundadora de Maitret & Gómez-Villanueva Consultoría Integral, S.C.
“Mis convicciones no viven en palabras. Viven en cada acción que tomo. Porque no rompí techos para habitarlos, los rompí para transformar el sistema.”
María Eugenia es Licenciada en Derecho por la Universidad Regional del Sureste y Maestra en Derechos Humanos y Democracia por FLACSO-México, con una formación que incluye estudios en la Universidad de Salamanca y el Instituto de la Judicatura Federal y certificaciones internacionales como Compliance Officer. Tras casi tres décadas de servicio en el Poder Judicial de la Federación, donde escaló desde oficial judicial hasta Magistrada de Circuito, decidió retirarse anticipadamente ante la reforma judicial, trasladando su experiencia hacia la consultoría estratégica.
Liderazgo con propósito
Sostiene que la presencia femenina en la toma de decisiones no es una cuestión de superioridad, sino de incorporar miradas y experiencias históricamente excluidas que permiten privilegiar la escucha real y la construcción de acuerdos sostenibles. Para ella, liderar con propósito es la búsqueda de una coherencia absoluta entre las creencias y las acciones diarias.
Habilidades para la transformación en el sector legal
Desde su perspectiva, el éxito en la abogacía moderna exige dominar la comunicación efectiva, gestión de la inteligencia emocional y adoptar competencias digitales: Legal tech, protección de datos, gestión documental electrónica, ciberseguridad básica, herramientas de IA, convencida de que el reto está en regularla, auditarla y usarla éticamente .
Perspectiva de género
Ella advierte que la igualdad requiere medidas estructurales: paridad en los altos mandos y protocolos severos contra el acoso. Propone que la perspectiva de género sea un eje transversal obligatorio en la formación jurídica. En el sector corporativo, impulsa un cumplimiento normativo donde los derechos humanos sean un compromiso real y no un añadido cosmético.
Equilibrio personal
En el ámbito personal, ha transformado su relación con el trabajo. Establece límites firmes, defiende el derecho a decir que no y al descanso. Su equilibrio actual se cimenta en terapia regular y en la construcción de redes de apoyo, permitiéndole estar presente en la vida de su hijo. Hoy entiende que el éxito profesional carece de valor si se destruye la salud mental en el proceso.