Maribel Miranda Hernández

Vicepresidenta de Asuntos Legales y de Negocio en México y Región Andina en Warner Music México

“Soy una mujer que sabe dónde está el verdadero valor, trabajo con mucha pasión, con ambición y la precisión de una abogada de élite, pero vivo con la perspectiva y el amor de una madre”

Maribel es Licenciada en Derecho por la Universidad del Pedregal, cuenta con una especialidad en Derecho de la Empresa por la UNAM y ha fortalecido su visión estratégica con una certificación en Digital Marketing por la Kellogg School of Management. Con casi dos décadas de trayectoria en la industria musical, Maribel ha evolucionado desde el área legal hasta posiciones de alta dirección en Warner Music México, consolidándose como una pieza clave en la transformación del sector en Latinoamérica. Su perfil destaca por un dominio profundo en Propiedad Intelectual, Licencias y Derecho del Entretenimiento, habilidades que combina con una capacidad vanguardista para liderar la convergencia entre el rigor jurídico y la innovación comercial en una industria globalizada y altamente competitiva.

Liderazgo con propósito y Transformación en el sector legal

Para Maribel, liderar con propósito significa alinear la realización del trabajo con sus valores personales, trascendiendo el mero beneficio económico. En ese sentido, se conduce con ética y profesionalismo en la industria en la que se desempeña no solo para salvaguardar su reputación, si no porque existen generaciones de abogadas jóvenes que podrían ser inspiradas por su trabajo.

Respecto al liderazgo de las mujeres, considera que el impacto va más allá de la simple representación, es profundo y multidimensional. Asegura que las mujeres aportan un enfoque colaborativo y empático para la negociación, y ello no debe ser percibido como debilidad, sino como una habilidad para ver soluciones que satisfacen múltiples intereses, esto es vital en la industria musical donde las relaciones a largo plazo entre artistas y sellos discográficos son clave.

Asegura que, en esta época de apabullante evolución que exige aprendizaje constante, la clave está en la adaptabilidad. Entre las aptitudes y habilidades esenciales que toda abogada debe desarrollar para navegar con éxito en la actualidad menciona:

  • Adopción de tecnología. Es indispensable entender cómo el Big Data, marketing digital y la inteligencia artificial están transformando la gestión de contratos, la propiedad intelectual y el cumplimiento normativo.
  • Inteligencia emocional. Hay que ser capaz de leer el ambiente, gestionar las propias emociones y las de otros equipos y socios de negocio estratégicos.
  • Story telling. Igualmente, es importante contar historias, el derecho se trata de persuadir.
  • Comunicación asertiva. Una abogada actual debe ser una comunicadora excepcional, capaz de traducir complejas jerarquías legales en narrativas claras y convincentes frente a socios de negocio y contrapartes.

Perspectiva de género y equilibrio personal

En su opinión, se requieren acciones concretas que aborden tanto la estructura como la mentalidad. Por ejemplo, cerrar la brecha salarial entre géneros, efectuar medidas para garantizar que las mujeres estén bien representadas en todos los niveles y que el crecimiento profesional se base realmente en el logro de objetivos, la generación de negocio, la experiencia y la productividad.

Además, crear programas formales de mentoría en los que abogadas senior activamente ayuden a abrir puertas a abogadas menos experimentadas, incentivándolas y encaminándolas para ocupar puestos de liderazgo en diversos sectores. También, se deben impulsar los permisos de paternidad y maternidad equitativos y promover horarios de trabajo flexibles sin estigma. El ejercicio de la disciplina del derecho debe dejar de premiar la “presencialidad”; por encima de la productividad.

Sobre encontrar equilibrio entre lo profesional y lo personal, Maribel, en un ejercicio de honestidad, reconoce que es trabajo en progreso. Indica que el esfuerzo invertido en crear un equipo de muy alto rendimiento brinda la oportunidad de delegar con efectividad, reduciendo así el burnout. En su caso, un área de oportunidad es lograr definir horarios en los que el trabajo “termina”, entendiendo que pueden existir emergencias reales. Sugiere tener una actividad que ayude a tener una desconexión real y que evoque gusto. En su caso, ha adoptado actividades físicas. También, encuentra gran valor en dedicar tiempo de calidad a su familia.